Hechos sobre el tabaco y la piel
Fumar tiene múltiples efectos negativos sobre la piel, algo que no es ninguna novedad para nadie. La piel de fumador, la piel apagada, el tono grisáceo, las arrugas alrededor de la boca y los labios de fumador son todos síntomas de sobra conocidos. Pero ¿qué le ocurre realmente a tu piel cuando fumas?
♣ El tabaco y el envejecimiento prematuro
Fumar estrecha los pequeños vasos sanguíneos de las capas superiores de la piel, lo que limita la circulación y reduce el aporte de oxígeno y nutrientes a las células cutáneas. Esto provoca una pérdida de elasticidad y la aparición de arrugas.
Se puede afirmar incluso que la piel de alguien que fuma mucho a los 40 años presenta el aspecto de una persona de 60.
♣ El tabaco y la degradación del colágeno
Fumar estimula la degradación del colágeno en la piel, lo que hace que envejezca más rápido y presente más arrugas. La nicotina destruye la vitamina C, necesaria para la formación y producción de colágeno.
♣ El tabaco y el tono grisáceo de la piel
La circulación sanguínea en la piel disminuye. Esto tiene como consecuencia que la piel se vea apagada, grisácea y menos luminosa.
♣ El tabaco y la ralentización de la cicatrización
Otro hecho importante es que fumar ralentiza la cicatrización de las heridas. Esto se debe a que la reducción del flujo sanguíneo hacia la piel limita la capacidad del organismo para sanar, por lo que las heridas tardan más en cicatrizar y aumenta el riesgo de infecciones y cicatrices.
♣ El tabaco y el cáncer de piel
Fumar también aumenta el riesgo de cáncer de piel, en particular el carcinoma de células escamosas. El humo del cigarrillo contiene sustancias tóxicas que pueden causar daño en el ADN, lo que en última instancia puede derivar en cáncer.
♣ El tabaco y las enfermedades de la piel
Fumar aumenta el riesgo de enfermedades cutáneas, entre ellas la hidradenitis supurativa, una inflamación crónica de los folículos pilosos. El tabaco también tiene un efecto negativo sobre la psoriasis.
Mitos sobre el tabaco y la piel
También conviene conocer los mitos sobre el tabaco y tu piel, para poder distinguirlos claramente y mandarlos de vuelta al reino de la ficción de donde nunca debieron salir.
♣ Fumar ayuda contra el acné
Un mito muy extendido es que fumar puede ayudar a reducir el acné al secar la piel. Aunque es cierto que fumar puede reducir temporalmente la producción de sebo, a largo plazo conduce sin duda a una piel poco saludable. Además, las sustancias tóxicas del humo del cigarrillo pueden causar inflamaciones en la piel, lo que en realidad empeorará el acné.
♣ El daño causado por el tabaco es irreversible
Otro mito es que el daño que el tabaco provoca en la piel es irreversible. Daños como las arrugas profundas y la pérdida de elasticidad pueden ser en efecto permanentes, pero muchos de los efectos del tabaco sobre la piel sí son reversibles si dejas de fumar y empiezas con una buena rutina de cuidado facial.
Cuidado de la piel y recuperación tras dejar de fumar
Una vez que hayas dejado de fumar, es importante darle a tu piel la atención y el cuidado necesarios para ayudarla a desintoxicarse, nutrirse y recuperarse. ¿Cómo hacerlo?
limpiar - hidratar - proteger - recuperar
♣ Limpia tu piel a diario con un buen Limpiador facial adecuado para tu tipo de piel. Así liberarás tu piel de las impurezas que se generan en mayor cantidad durante este período.
♣ Tónico facial después del Limpiador facial. Restaura el equilibrio del pH y la resistencia de la piel, además de aportarle una buena dosis de hidratación.
♣ Scrub o Exfoliante: 2 o 3 veces por semana. Proporciona una limpieza en profundidad de la piel para evitar que las impurezas se asienten en ella. Al mismo tiempo, elimina las células muertas, las cicatrices, las arrugas y la pigmentación.
♣ Hidrata la piel durante el día con un Sérum de ácido hialurónico o un Sérum de vitamina C. Ambos hidratan la piel intensamente, son antiedad y también ayudan con el acné y la pigmentación.
♣ Los antioxidantes ayudan a reparar y prevenir el daño cutáneo. Un Sérum antioxidante para la noche es ideal: repara, protege, refuerza la barrera cutánea y reduce las inflamaciones.
♣ Crema facial para el día y para la noche, adecuada para tu tipo de piel.
Nuestro consejo
Durante el día, utiliza siempre una Crema de día con SPF o una crema solar SPF30.
Para terminar
La desintoxicación de la piel tras dejar de fumar debe ir acompañada de una ingesta abundante de agua para eliminar las toxinas del organismo y de una alimentación rica en antioxidantes, como arándanos, té verde y verduras de hoja verde oscura.
Dejar de fumar es una de las formas más eficaces de mejorar la piel y prevenir el envejecimiento prematuro. Aunque el camino hacia la recuperación puede ser difícil, tu piel te lo agradecerá. Recuerda que nunca es demasiado tarde para dejar de fumar y empezar a cuidar tu piel.
Asesoramiento de piel en Care for Skin
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