¿Cómo saber si tu piel está quemada?
Una piel quemada se caracteriza normalmente por rojez, dolor y calor en las zonas afectadas. Las quemaduras solares se pueden distinguir en cuatro niveles.
Quemadura de primer grado
Tras la exposición al sol, la piel presenta un tono ligeramente rojizo. La piel necesita entre uno y tres días para recuperarse.
Quemadura de segundo grado
Tu piel se siente caliente, dolorosa y está muy enrojecida. ¡Puedes notarlo en tan solo dos horas! Tu piel necesita aproximadamente tres días para recuperarse y lo más probable es que se pele.
Quemadura de tercer grado
¡Ay! Esto ya no tiene vuelta de hoja. La piel está muy roja, hinchada y duele bastante. Toda la zona quemada se pela y deja una pigmentación duradera.
Quemadura de cuarto grado
Esta es una forma grave de quemadura solar, en la que la piel sufre daños profundos. Además de una piel muy roja, hinchada y dolorosa, también pueden aparecer ampollas. Estos síntomas pueden ir acompañados de náuseas, dolor de cabeza, fiebre y palpitaciones. La piel se pela y aparece una pigmentación irregular.
¿Cómo aliviar tu piel quemada lo antes posible?
En primer lugar, aléjate del sol cuanto antes y bebe más agua para evitar la deshidratación. Si tu piel tiene una quemadura de primer o segundo grado, enfriarla con un paño húmedo junto con un aftersun puede proporcionar un gran alivio.
Si tu piel tiene una quemadura de tercer o cuarto grado, puedes refrescarla bajo una ducha tibia. ¿Las ampollas son graves, tienes fiebre o palpitaciones? ¡Ve al médico!
¿Es necesario usar aftersun?
¡Sí, sí y mil veces sí! El aftersun es bueno para tu piel. La hidrata, calma y repara después del sol. Refresca la piel y ayuda a evitar que se pele, ¡así tu bronceado dura más!
Elige un aftersun ligero y evita una crema rica. Una crema rica retiene el calor en lugar de liberarlo. Elige ingredientes nutritivos y calmantes en tu aftersun.
Algunos ingredientes eficaces para reparar tu piel tras la exposición solar son:
- Hidratación: ácido hialurónico, glicerina o niacinamida
- Reparación con antioxidantes: vitamina C y vitamina E
- Frescor y calma: aloe vera, extracto de raíz de regaliz y pantenol
Por eso, al elegir el mejor aftersun, fíjate siempre en los ingredientes del producto.
¿Cómo prevenir las quemaduras solares?
¡Usa siempre SPF! Preferiblemente como mínimo un SPF 30, aunque un SPF 50 es todavía mejor. ¡Incluso cuando está nublado, incluso cuando llueve! Un SPF ayuda a prevenir el daño solar porque protege la piel de los dañinos rayos UV. También puedes optar por una Crema de día con SPF. Así solo necesitas un producto para nutrir y proteger tu piel.
No te olvides de las orejas y los labios, y repite la aplicación cada 2 horas. Si te bañas, sudas o te secas con la toalla, es importante volver a aplicarlo.
¡Evita el sol entre las 12:00 y las 15:00, que es cuando más fuerte pega!