Los mejores smoothies verdes los haces tú mismo, elige la variedad y sobre todo lo que más te convenga:
Elige tu base:
Para tu smoothie verde puedes elegir varios productos de base, todos ellos muy saludables.
- Agua de coco: rica en potasio y magnesio, hidrata tu cuerpo desde dentro.
- Zumo de fruta: como el zumo de naranja (recién exprimido o puro) sin azúcares añadidos, por supuesto, mezclado con agua si lo deseas.
- Agua.
La verdura verde:
- Espinacas: una fuente de vitaminas A, B11 y K, muy beneficiosas para los ojos, la piel, las defensas y los niveles de hierro.
- Aguacate: rico en vitaminas, minerales, grasas insaturadas y antioxidantes que te ayudan a mantener tus defensas y tu nivel de energía, y que además apoyan el funcionamiento de tus órganos. La luteína que contiene es buena para los ojos, y el potasio es beneficioso para el corazón, los músculos y los procesos del organismo.
- Pepino: lleno de fibra y nutrientes, entre ellos potasio, vitamina K y antioxidantes. El potasio ayuda a mantener el nivel de hidratación de tu piel y a controlar la presión arterial.
Elige tu fruta para más sabor y nutrientes:
- Kiwi: el boost de vitamina C por excelencia, ¡todo un superfood!
- Arándano: repleto de minerales como calcio, magnesio, hierro y fósforo, y de vitamina K.
¿Añadir más potencia?
- Añade semillas de chía o de lino a tu smoothie; ambas contienen los ácidos grasos omega 3 que nutren la piel y los maravillosos antioxidantes que protegen tu cuerpo y tu piel. Además, te proporcionan una sensación de saciedad más duradera.
Topping:
Completa tu smoothie verde con una hoja o una ramita de menta, el toque decorativo por excelencia, con un sabor fresco y delicioso.
Puedes preparar el smoothie verde para varios días a la vez y conservarlo en la nevera. Tomarlo tres veces por semana es muy recomendable para obtener buenos resultados.
Consejo de piel en Care for Skin
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